A Radamel Falcao García

04/19/2017

Falca, ¿me permites decirte así como si fuera tu amigo?

Esperando una respuesta tuya, tengo muchísimas palabras por decir que expresan la inmensa alegría que siento hoy, al verte como capitán del Mónaco, líder de Ligue 1 y semifinalista de Champions… ¿Si lo lees bien? Yo sí, después de que saliste humillado de Inglaterra y muchos en Colombia te sugerían el retiro, tu corazón te llevó a ser el líder futbolístico y espiritual de un equipo por el que nadie apostaba al inicio de la temporada.

Tengo el placer y el privilegio de manejar una cuenta de futbol que tiene casi 135.000 seguidores y en esos casi 3 años negros que viviste, recibimos criticas inclementes mientras pedíamos oportunidades para ti en el Manchester United y en el Chelsea, muchos decían que no tenías como aportarles a equipos de esa talla, que de la lesión de enero del 2014 no te recuperarías, y que eras un jugador para un equipo del montón donde te dieran opciones porque para competir al máximo nivel europeo ya no estabas. Y mira, nuestra confianza en ti y la fe que nunca perdiste, se ven recompensadas hoy, cuando te vemos gritar tus goles por Europa, feliz y sintiéndote importante como jugador nuevamente.

Nunca me sentí más identificado con un jugador de fútbol como lo hice contigo, porque todo en tu carrera te tocó más duro que a cualquier otro. Siendo un niño irte a Argentina solo, a vivir en una residencia con gente extraña, graves lesiones desde antes de debutar en la primera de River Plate, y luego más lesiones. Ya en Europa, cuando nada parecía que podía parar tu camino a la cima con Mónaco y la selección Colombia, esa lesión que te dejó sin Mundial y con muchos sueños destrozados. Muchos fueron bajando el apoyo, otros se pusieron en tu contra, pero la confianza más importante nunca desapareció, tu confianza en ti mismo, en que podías regresar, en que lo ibas a lograr.

No fue fácil, has tenido más tropiezos esta temporada, pero con paciencia y fe, has recobrado tu olfato goleador, tu paciencia ha sido tu mayor fortaleza, y hoy nos has puesto a soñar con verte en lo más alto del fútbol europeo. Tengo que confesarte que he soñado con verte alzar la Champions, ¿no ha pasado por tu cabeza? Aunque sé que eres prudente, debes aceptar que has tenido esa imagen de levantar la “Orejona” como capitán del Mónaco, y como no, si has encontrado en el técnico y en tus compañeros un respaldo que deben ilusionarte con lograrlo, es cierto que no será fácil, pero en tu carrera, ¿qué ha sido fácil?

Hoy quiero darte las gracias por tantos momentos de alegría, decirte que te admiro por no haber desfallecido y pedirte que tengas fe porque el fútbol te tiene preparada una revancha que no podrás olvidar jamás. No olvides todo lo que te tocó vivir porque eso te dará fuerza para llegar al sitio al que mereces. Títulos con el Mónaco y jugar Rusia 2018 deben ser objetivos claros porque el objetivo más importante ya lo lograste, ya nuevamente eres feliz dentro de una cancha de fútbol.